Las luces de la ciudad se desploman
sobre arena invisile
sobre las tres lunas
que habitan entre tus rizos.
...
Rompe la noche
en cuanto te das la vuelta
y pides más hielo por favor.
Tus ojos apenas perciben
que yo estaba allí
esperándote
con toda una fábrica de cubitos para colmarte.
…
Pasado este insomnio
y con el hielo esparcido
por todo el parqué,
bailamos una melodía
absorta
en nuestros labios.
...
Los vecinos han llamado ya a la policía.
Y cuando me toman declaración,
afirmo haber visto la ciudad
rendida
justo debajo de tu pecho.
Me declaran culpable de todos los cargos:
Quebrantamiento del vacío
(de la aurora)
esparcimiento de estrellas
(por tu boca)










En el número de Julio de National Geographic viene un fantástico reportaje sobre los osos panda gigantes. Cuentan que en China murió el año pasado uno de los osos panda más veteranos. No recuerdo su nombre. Sus exequias fueron mutitudinarias, y miles de chinos se acercaron a dar su último adiós al gran mamífero.Durante las vacaciones visité el 



